Si se nos diera una razón obvia lo aceptaríamos sin más, pero creemos que no se nos ha dado. Si tenemos tiempo libre y queremos jugar a las cartas en una habitación, o simplemente charlar, aunque no sea la nuestra, creemos que podemos hacerlo y nada nos lo tiene que impedir a no ser que molestemos, que no es el caso.
Pero cuando las monitoras nos han dicho que nos bajásemos a jugar a las cartas en el salón, no hemos entendido por qué no podíamos estar en una habitación cualquiera, y más si todas las del pasillo están ocupadas por nosotros. Aún así les hemos hecho caso porque somos obedientes y buena gente ;)
jajajaja totalmente de acuerdo! ;)
ResponderEliminarEra hora de la siesta o de noche? A lo mejor era por el ruido.
ResponderEliminar